Love is amor.

Papá, no soy lesbiana, tampoco bisexual. Soy una persona que se enamora de las personas, no de su sexo ni lo que tengan entre su entrepierna. No soy simple pero tampoco complicada. Es difícil de explicar. Jamás pensarás que amo alocadamente, sino con ansias, pasión y sinceridad. Sé que tú no haz vivido en una época o en un mundo fácil para todos. Sé que tampoco te gusta este tipo de amor y no te culpo, jamás te culparía de ello. Yo soy de otra época, casi de otro mundo, y por eso no puedo odiarte al tú vivir en otras circunstancias y leyes, pero, si me vas a odiar ten esto presente: ¿tú sabes cuánto he tenido que sufrir?, ¿todos esos insultos que he tenido que sufrir de todas aquellas personas que no me conocen, todo ese odio sin sentido que he tenido que soportar, todas esas miradas que me estaban indicando que estaba haciendo algo mal?. He llorado, he odiado sin sentido, me volví débil, mudo, sin palabras con que defenderme. He ido a contracorriente de la sociedad, sin esperar un mínimo empujón que me ayudara a subir una alta y larga cuesta. Realmente estoy en contra de muchísimos países que aún piensan que amar al mismo sexo es un delito, e incluso se puede castigar con la muerte. Estoy en contra de la mitad del mundo. Pero con el tiempo, venzo fuerte. ¿Tú llamarías sufrir al tener un hija así?, ¿acaso tú dirías todo lo que dicen de mí?, ¿me insultarías como el resto, me abandonarías como el resto?. Lo único que admiro de esta sociedad es lo “original” que pueden llegar a ser con sus insultos. He vivido mucho tiempo agarrada de la mano con muchas palabras, y esas palabras no han sido más que insultos. ¿Sabes por todo lo que he tenido que pasar para llegar a ser fuerte?. Puedo jurarte que después de tantos años, me he hecho inmune a todo tipo de insultos. Párate a pensar que si tú sufres por lo que soy, por quien soy, por como soy, no te puedes ni imaginar entonces cuanto he tenido que sufrir, cuanto he tenido que crecer para tener las fuerzas para decirte esto. No soy lesbiana papá, no soy nada que lleva una etiqueta… soy tu hija, y si a esto le llamas “enfermedad” no me culpes por ello. Jamás pienses que ha sido así porque yo he querido. Ni siquiera te culpes a ti mismo. Ya he aprendido a amar a una persona con sus defectos y virtudes, independientemente de su edad o sexo. ¿Estarías dispuesto a perder algo que tanto amas por tus principios?. Mis principios pueden cambiar a lo largo de los años, al igual que los de muchas personas, pero siempre habrá gente que no evolucione con los años. Dime papá, ¿estarías orgulloso de mí?. La verdad, jamás pensaría en odiarte, a ti no. Tal vez a muchas otras personas sea capaz de odiarles pero a ti no. Podría odiar por amor, por envidia, por venganza, por orgullo, o solamente odiar por odiar, pero, si llega el día en que me odies, jamás te odiaré a ti, por el mero hecho de que tú jamás te rendiste conmigo. Y por más que yo me rinda no te puedo, no te voy a poder odiar. Yo no elegí ser lo que soy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario